Smartwatches: Guía de compras

La Navidad, esa época de excesos, turrones, y gastos que luego se sufren en la cuesta de enero. ¿Quién no ha sufrido alguna vez los problemas derivados del Espíritu Navideño? Al menos normalmente nos sacamos un buen sabor de boca de la Navidad, y es en éste caso cuando agradecemos los regalos que tanto dinero nos han costado.

Como buenos geeks, probablemente queramos saber qué regalar para dar el toque de distinción a nuestros amigos o familiares, y ¿qué mejor que regalar un Smartwatch?

¿A quién puede ir dirigido este regalo?

Un smartwatch debería ir dirigido fundamentalmente a aquella persona que o bien no pueda utilizar el teléfono móvil por su trabajo o aquellos que están siempre enganchados al móvil, están al tanto de las últimas tecnologías y gustan de los gadgets. Estos últimos suelen gastar buena parte de su sueldo en “cacharritos” electrónicos que resultan curiosos y entretenidos, y todos sabemos que los nuevos smartwatch cumplen esa función.

¿Cuanto dinero puedo dejarme?

Bueno, hay varios rangos de precios, puedes oscilar entre 100 y 400 euros, aunque esta última opción sólo está disponible para los bolsillos más pudientes.

Podemos irnos a un Smartwatch chino, con características notables, algunos con cámara incluída, y que probablemente nos saque del apuro. Por otro lado y si queremos algo con más “renombre”, tenemos por ejemplo el Pebble, el smartwatch más famoso gracias al proyecto de crowdfunding en Kickstarter, y si queremos alternativas que no estén en pantallas de tinta electrónica, podemos beneficiarnos, por ejemplo de las ventajas que trae actualmente adquirir un Smartwatch 2 de Sony a través de cualquier distribuidor Orange. Más orientados a controlar toda la actividad física encontramos los relojes de Adidas (Mi Coach Smart Run)y Nike. Finalmente y para los bolsillos más desahogados económicamente tenemos el Galaxy Gear, un smartwatch muy completo.

Ahora que sabemos un poco más sobre ellos, cuanto cuestan, y a qué tipo de público están enfocados, sólo nos falta si decidirnos por ésto, o por la ya clásica paletilla por Navidad. Eso ya, cuestión de gustos.